Los temidos mocos. Esos compañeros inseparables de la nariz de nuestros peques que no nos dejan descansar durante los meses de invierno y que traen de cabeza a todos los padres. 

Cuántas veces habré escuchado en consulta eso de “es que siempre tiene mocos”, “no hay manera de que se le vayan”, “¿no puedes darme algo para eliminarlos?”

Pero empecemos por el principio. 

¿Qué son los mocos?

Los mocos, aunque ahora pienses lo contrario, no son los malos de la película. Son un mecanismo de protección de nuestro cuerpo frente a las infecciones. Son viscosos y pegajosos para poder retener los gérmenes y expulsar las partículas extrañas que entran en la nariz, como el caso del polen o el polvo. 

Así que como ves,  no solo nos protegen frente a posibles infecciones y nos ayudan a combatirlas, sino que también intentan que el aire que respiramos llegue “limpio” de polvo o polen a los pulmones.

¿Y por qué los niños sufren más mocos?

Al final es una cuestión de probabilidad. Cuanto más contacto tengas con otras personas que estén sufriendo un catarro, más probabilidades tendrás de sufrirlo también.

Piensa en el día a día de tu hijo. Siempre jugando, cerca de otros niños en el cole, compartiendo juguetes, espacios y materiales.

Mira, así se contagia: 

Un amiguito con catarro estornuda cerca, entra el virus en el cuerpo a través de las mucosas (ojos, nariz, boca), el cuerpo fabrica defensas para defenderse y moco cargado con algunas de estas defensas.

Por suerte (sí, créeme que es una suerte), el virus se queda pegado al moco y lo expulsa. 

Imagínatelo como una lucha dentro del moco entre el virus y las defensas. Cuando las defensas consiguen eliminar el virus, este queda dentro del moco y poco a poco va cayendo hacia el exterior (o nos lo tragamos).

Como ves, al final esos mocos están protegiendo a tu hijo. Curioso, ¿verdad?

¿Por qué siempre tiene mocos?

⁣¿Es normal que mi niño siempre tenga mocos? ¿Cómo sé si es normal o debo preocuparme? ¿Qué síntomas tienen cuando se complica el catarro?⁣ 

Vamos a hacer un cálculo rápido que te dejará con la boca abierta. ¿Preparado?

Los niños sufren entre 6 y 10 catarros al año y la mayoría de ellos durante el invierno (4 – 5 meses)

Esto es así porque solemos estar más en sitios cerrados que durante el verano. Piensa que al final los catarros se contagian igual que el coronavirus.

Teniendo que en cuenta que el moco de esos 6 o 10 catarros puedn durar hasta 14 días…Solo tenemos que hacer números: 

14 días de moco x 10 catarros en invierno son 140 días de mocos, o lo que es lo mismo 4,5 meses con mocos.

Desesperante, lo sé. Pero es un proceso por el que todo niño debe pasar. 

¿Por qué tiene mocos?

Pero Mar, ¿y si le bajan los mocos al pecho?

Hay algo que no quiero que olvides: los mocos no bajan al pecho.

Lo que sucede es que, dependiendo del tipo de virus, se inflama una u otra zona:

  • Algunos inflaman solo nariz y garganta
  • Otros tienen más facilidad para inflamar los bronquios

Además, también depende mucho de la genética y hay peques que tienen más probabilidad de que eso suceda. 

¿Y la tos? Si no existiera, habría que inventarla. 

El niño tose para sacar el moco de la vía respiratoria y así poder respirar bien:

  • Cuando se tumba el moco gotea sobre la garganta y tose (por eso a veces le cuesta dormir en posición horizontal)
  • Si hay mocos en los bronquios, toserá para sacarlo

¿Qué puedo hacer para eliminar los mocos?

Lo primero que quiero que sepas es que ningún jarabe ha demostrado ser eficaz contra los mocos (y mucho menos los antibióticos). Además, en niños los jarabes antitusivos, mucolíticos, expectorantes o jarabes para el catarro están totalmente desaconsejados.

No son eficaces y la probabilidad de efectos secundarios muy graves es alta.

Dicho esto, te dejo algunas recomendaciones: 

  • Lavados nasales a demanda (son tu mejor aliado)
  • Evitar ambientes con humo
  • Ofrecer líquidos y alimento sin forzar
  • Semi incorporar al peque para dormir para que ese moco no gotee sobre la garganta (mejor desde los 2 años) En menores de 2 años, si quieres incorporarlo, coloca algún cojín DEBAJO del colchón de la cuna o incorpora levemente su cuna, pero no mucho para que su cuello no quede muy flexionado hacia delante.

El catarro se cura sin tratamiento, el 90% de las veces, aunque es verdad que a veces puede ocurrir alguna complicación como la otitis. Por eso debes estar atenta a algunas señales. 

¿Cuándo debo consultar con mi pediatra?

Como no quiero que te alarmes, te dejo algunas de las situaciones en las que debes acudir a tu pediatra:

  • Tos y moco de más de 10- 15 días de duración.
  • Fiebre de más de 2 o 3 días en niños mayores de 3 meses.
  • Fiebre en un niño menor de 3 meses.
  • Dificultad para respirar.
  • Si notas que ha dejado de comer o de beber o no hace pipí
  • Dolor de oído y/o supuración (a veces lloran o gritan al dormir)
  • Muy dormido o irritable
  • No puede dormir 

Mitos sobre el catarro y los mocos

Los has escuchado mil veces pero no tienen ninguna base científica.

Estos son algunos mitos que seguro habrás escuchado a tu vecino, a esa mami que siempre te encuentras en el parque o incluso a tu tía abuela.

¡Vamos a ver juntos si tienen base científica” Así podrás enseñárselos y sacarles de dudas: 

Si va descalzo se va a resfriar

No nos ponemos enfermos por ir descalzos, por llevar el pelo mojado o por no ponernos chaqueta.

Los virus se transmiten de persona a persona y en invierno simplemente hay más infecciones porque solemos estar más en sitios cerrados.

¿Si yo te dijera que por andar despacio te contagiarías de Coronavirus te lo creerías? Estoy segura de que no.

Hay que tomar jarabes para los mocos

Siento decirte que no hay medicamentos que curen el catarro. Los mucolíticos, antitusivos, antihistamínicos…no han demostrado ser eficaces y además están desaconsejados por sus posibles efectos secundarios. 

Si los mocos son verdes necesita antibiótico

La pregunta más habitual suele ser: ¿son malos los mocos verdes?

El color de los mocos simplemente responde a un ciclo: al inicio son transparentes, luego pasan a ser amarillos y finalmente son verdes. Simplemente es cuestión de tiempo. 

El color amarillo y verde lo da una sustancia rica en hierro que segregan las defensas y no quiere decir que la infección haya empeorado sin todo lo contrario, tu cuerpo está combatiendo la infección.

Noa y los mocos

¿Te gustaría poder explicárselo a tu peque de forma sencilla?

Cuento Noa y los mocos

Descubre mi cuento Noa y los mocos en el que Noa, junto a la pediatra Mar, emprende un fantástico viaje al interior de la nariz donde descubrirá por qué ella y sus compañeros siempre están acatarrados y por qué, en realidad, ¡tener mocos no es tan malo!

Y ahora cuéntame tú, ¿tu peque es de los que siempre está con mocos?, ¿añadirías algún falso mito? Me encantará leerte.