¿Los peques se broncean?
Pueden broncearse (dependiendo de su fototipo de piel: de si son “muy blanquitos” o su tono de piel es más moreno), pero no deberían. Y no deberían porque cuando nos bronceamos significa que nuestra piel se está defendiendo del sol (crea melanina para protegerse del sol) y la piel de los niños tiene menos herramientas para defenderse bien del sol (“lo hace peor”).
Yo cuando llega el verano, ¡parezco una ninja evitando el sol con mi peque! Al menos aquí en Mallorca que es muy intenso desde mayo-junio hasta octubre, ¡He usado hasta paraguas para poder ir al parque alguna tarde de mucho sol! Y eso que eran más de las 16h….

¿Entonces los niños también se queman?
Algunas personas creen que los niños, por arte de magia o porque se mueven más o están mucho en el agua, no se van a quemar pero… sí, ¡claro que se queman!
Desgraciadamente en consulta he tenido que ver muchas quemaduras en la piel en verano…
Los niños tienen una mayor sensibilidad a los rayos solares que los adultos, así que se queman más fácilmente que nosotros y no solo se pueden quemar, también se pueden deshidratar, les puede dar un golpe de calor y no olvidemos eso de que “la piel tiene memoria”, porque es verdad que la tiene: la radiación ultravioleta en los primeros 20 años de vida se ha relacionado con el cáncer de piel (así que cuenta y mucho cuánto les da el sol en su infancia)
Por eso es importante recordar que no deben ponerse morenos en verano, sobre todo los bebés, que ni siquiera recomendamos que estén expuesto al sol.
Si al retirarle el pañal, ves que hay una diferencia de color entre la zona tapada y la que está expuesta al sol, es que se está bronceando y necesitas protegerle mejor del sol.
Cuanto más pequeño sea el niño, más debes evitar la exposición solar directa ya que su piel está menos preparada.
Y recuerda, aunque a veces pensamos que en la sombra estarán más protegidos y aunque algo menos de radiación habrá, también debemos ponerles crema en la sombra porque sí, ¡también se queman!
¡Ah! Y la arena, las zonas muy blancas (paredes, suelos) y el agua pueden reflejar los rayos del sol (así que el sol rebota en el suelo y también nos irradia desde abajo, donde la gorra no nos protege). ¡Recuerda usar protección solar aunque estén bajo la sombrilla!
Un consejo general que te ayudará a cuidar la piel de los niños en verano es el siguiente: busca la sombra y evita salir a las horas centrales del día y de mayor calor, entre las 11/12 del mediodía y las 16 de la tarde.
Ropa con factor UPF
Hace unos años costaba mucho encontrar ropa con UPF pero ahora tenemos miles de modelos en prácticamente todas las tiendas (¡y para todos los bolsillos!). De manga larga, corta, monos enteros, partes sueltas… Desde que son muy bebés hasta niños ya más mayores.
Siempre las recomiendo para ofrecer un extra de protección sobre todo en la playa y en la piscina.
La ropa con UPF50+ filtra más del 98% de los rayos ultravioleta y únicamente tendríamos que poner crema al peque en aquellos lugares que no estén cubiertos por la ropa.
Además, puedes comprarle también un gorro o gorra con UPF para protegerle la cabeza, ojos y parte de la cara. Aunque lleve gorra también debemos poner crema solar en la cara y orejas. Las pobres orejas son las grandes olvidadas cuando hablamos de cuidar la piel de los niños en verano, ya que a menudo quedan desprotegidas, incluso cuando se trata de las mamás y los papás más precavidos.
Sobre gafas de sol y cómo proteger los ojos del sol te hablo en este artículo.

Cómo cuidar la piel de los niños en verano: ¿Qué tipo de crema solar debes usar?
Cuando vayas a comprar un fotoprotector para tu peque, fíjate muy bien en su composición.
Sobre todo debes tener en cuenta qué filtros tiene (sí físico/mineral o químico) y qué FPS tiene. Se verá claramente en el bote.
Si tu peque tiene menos de 3 años, emplea siempre crema solar mineral (con filtro físico), esta crema le protege del sol sin que sea necesario que la piel la absorba (se queda en la superficie y actúa como un escudo), como la piel no la absorbe es menos probable la dermatitis o la toxicidad (la piel de los peques absorbe más producto que la nuestra)
Aunque sé que son un poco más difíciles de extender y por eso no tienen tan buena fama, ¡son imprescindibles cuando son pequeños! Dejan la piel un poco blanquecina pero proporcionan protección inmediata.
Mi hija tiene 3,5 años y seguimos usando crema mineral, ella tiene dermatitis atópica leve y así no me arriesgo a que empeore.
¿Y cómo sé si es mineral? Es fácil, ¡lo pone en el bote! Verás la palabra MINERAL
Las cremas solares minerales protegen frente a los rayos ultravioleta A y también frente a los B.
Si tu peque ya tiene más de 3 años, puedes seguir usando las cremas con filtros físicos o empezar a utilizar ya crema con filtros químicos (la piel lo absorbe y el filtro solar absorbe la radiación solar).
Las cremas solares químicas para niños no deben llevar octocrileno (OCR) ni oxibenzona (BPM3)
Respecto al factor de protección, siempre os recomiendo usar un factor de protección alto, mejor de 50 y no menor de 30.
Y si lo usáis en la playa o piscina y los peques se van a bañar, revisad que sean resistentes al agua.
Recuerda siempre:
– Aplicar el protector solar al menos 15-30 minutos antes de la exposición al sol.
– Cubrir todas las áreas expuestas de la piel, incluyendo orejas, cuello, brazos, piernas y pies.
– Aplica crema ABUNDANTE cada 2 horas, sobre todo si han estado nadando o practicando deporte.
– Si vas a aplicar repelente de insectos, el orden correcto es primero crema y luego el repelente.

Hidratación siempre
Estar hidratado es muy importante en verano, con el calor y el sudor perdemos líquidos y necesitamos beber agua con más frecuencia.
Esto es algo que como mamá me ha agobiado a veces porque mi hija se concentra tanto jugando que se le olvida beber y cuando veo que está haciendo 4 pipís o menos al día…
¡Ya sé que no ha bebido suficiente!
Mi truco es dejar una botellita con agua fría para ella en la nevera y así visualmente sé que esa es la suya y me recuerda que debo ofrecerle (o también a ella le hace gracia que sea suya y se acuerda más de beber), cuando tiene sed voy sirviéndole vasos de su botella. Otro truco es ofrecerle cada vez que yo bebo “¿tienes sed?”
En verano algo que también les mantiene hidratados es la fruta fresca, además como en verano hay sandía y melón ¡Suele apetecerles mucho más que en invierno! También puedes hacer helados caseros triturando alguna fruta y congelando, es fácil, rápido y evita que tomen otro tipo de helados.
Al vestirle, elige siempre poca ropa, ligera y preferiblemente de algodón.
A la hora de dormir, la temperatura de la habitación se recomienda que esté entre 20-22ºC sobre todo el primer año de vida (sí, sé que es frío pero es importante para prevenir el SMSL). Cuando esté despierto una buena temperatura en casa son unos 25ºC .

¿Desde cuándo puede nadar un bebé?
Para cuidar la piel de los niños en verano es recomendable no olvidar algunos cuidados referidos al agua cuando vamos a la piscina o a la playa.
Si es un bebé menor de 4 meses, puedes refrescarle en su bañerita (agua a partir de 32ºC). No está muy claro desde cuándo pueden nadar en piscina de cloro, en general yo recomiendo que desde 4m naden en una piscina hinchable en casa (agua del grifo controlando la temperatura y su postura y nunca dejándole solo) o en el mar (si no hace sol) o en piscina con filtro de sal y que no naden en piscina de cloro hasta al menos los 6m.
Las respuestas de mi pediatra
¿Tienes más dudas? En mi libro “Las respuestas de mi pediatra, la guía más completa para cuidar de tu peque de los 0 a los 3 años”, podrás encontrar muchísima más información.
En el libro te explico el crecimiento, desarrollo psicomotor, sueño, alimentación… de cada etapa entre los 0 y los 3-4 años y además las revisiones con el pediatra y vacunas, enfermedades frecuentes en cada etapa y algunas dudas como: cólicos, chupete, peso y engorde, zapatos, piel, caídas y golpes, dermatitis infecciones más frecuentes por edades (tos, mocos, fiebre…), posibles mitos, rabietas, retirada del pañal, adaptación al colegio, lactancia materna o de fórmula, cuentos, regalos por edades…
Todas las dudas resueltas de forma sencilla, con colorines, flexibles y de forma clara y divertida porque ya sabéis que es mi forma de hacerlo!

Puedes conseguirlo en mi web con regalo AQUÍ o en cualquier librería.
¿Tienes alguna duda más sobre cómo cuidar la piel de los niños en verano? Me encantará ayudarte a resolverla.










